
Su planeta, Panemá es muy pequeño y es amarillo, es un planeta muy moderno y está lleno de ciudades, lo habitan formas, círculos, cuadrados, estrellas, rombos..., está muy lejos del sol, ya que sus habitantes no necesitan su calor, pertenece a una galaxia llamada Tupa.
En la
oficina dónde trabaja Cefe, después de muchos años de
investigación van a salir al espacio a investigar en una máquina
llamada Monupi, es de grande como un coche, es negra y es muy fácil de conducir. Van a ir en ella cuatro
habitantes, Cefe, el cuadrado, Mita, el corazón, Palu, un círculo y
Tupi, un rombo.
Llegó el
día y salieron con la máquina al espacio con mucho éxito,
investigaron todo lo que pudieron, vieron cosas del espacio
maravillosas que jamás se hubieran imaginado, no pudieron ver mucho
más porque la gasolina de Monupi empezaba a escasear, se montaron
todos y Cefe intentó arrancar la máquina, no podía, ¿cómo podía
ser?, miro el marcador de la gasolina y vio lo peor, no quedaba
gasolina suficiente para que regresaran los cuatro, ¡alguien se
tendría que quedar en el espacio!, , pero ¡para siempre!
la máquina la habían fabricado solo para un viaje y necesitarían
otros muchos años de trabajo para hacer una máquina como
esa. Todos empezaron a hablar como locos:
- ¿quién se va a quedar aquí?- preguntó Mita llorando.
- no tengo ni idea,¡que casualidad que nos haya pasado esto!, tendremos que pensarlo bien, aunque de todas maneras luego nos arrepintamos de haber dejado a alguien...- respondió Palu.
- ¡por lo menos hemos visto cosas sorprendentes! -dijo Tupi, el optimista del grupo.
Bueno, al final, como Cefe era muy bueno y generoso, pues....se sacrificó por todos y fue él quién se quedó en el espacio. Sus otros acompañantes se marcharon muy entristecidos, y cuando llegaron a de nuevo a Panemá contaron lo sucedido.
- ¿quién se va a quedar aquí?- preguntó Mita llorando.
- no tengo ni idea,¡que casualidad que nos haya pasado esto!, tendremos que pensarlo bien, aunque de todas maneras luego nos arrepintamos de haber dejado a alguien...- respondió Palu.
- ¡por lo menos hemos visto cosas sorprendentes! -dijo Tupi, el optimista del grupo.
Bueno, al final, como Cefe era muy bueno y generoso, pues....se sacrificó por todos y fue él quién se quedó en el espacio. Sus otros acompañantes se marcharon muy entristecidos, y cuando llegaron a de nuevo a Panemá contaron lo sucedido.
